PALESTINA Y EL TRIUNFO DE HAMMAS.

Estimados amigos y compañeros, deseo compartir con ustedes una entrevista otorgada al diario La Nación, por medio de la periodista Dalia Rojas, en donde entrego, de manera general, mi percepción acerca del triunfo de Hamas en las últimas elecciones legislativas en alestina realizadas el 25 de enero de 2006, que le dieron un 60% de los votos a esta agrupación fundamentalista musulmana. Pronto publicaré un artículo más extenso acerca de la Cuestión de Palestina, saludos a todos.
D.R.: ¿La victoria de Hamas, cómo y por qué entorpece las tratativas de paz? Si es que las entorpece.

D.J.:La victoria de Hamas no entorpece las tratativas de paz en términos generales. Solo entorpece cualquier proceso de paz, como la hoja de ruta, que solo ponga al centro de la discusión los intereses de Israel y Estados Unidos; sin considerar, con la seriedad y la profundidad adecuada, los derechos inalienables del pueblo palestino.

Creo, por tanto, que en este momento es posible alcanzar una paz justa y duradera para la región, si es que los Israelíes y los norteamericanos se allanan a ello y abandonan la posición soberbia e hipócrita de las últimas décadas. Lo que, claramente, no será posible en este período, es imponer a los palestinos un plan de paz unilateral que solo atienda las necesidades, las expectativas y los sueños de Israel y de sus aliados.

Por último, está claro que este proceso se ha llevado a cabo con la anuencia de Al-Fatah, por lo que el resultado de la elección debe ser entendido como una bofetada para la política norteamericana, para la política del ala de extrema derecha en Israel, representada por el Likud, y para Al Fatah por el lado palestino. En síntesis, para todos quienes sustentaron o sustentan los acuerdos que se elaboraron a espaldas del pueblo palestino entre Israel, estados Unidos y un liderazgo palestino cada vez más desprestigiado debido a su autoritarismo, a la falta de democracia real y a la corrupción generalizada que lo ha afectado desde los tiempos de la OLP.

D.R.: ¿A tu juicio, Hamas es un grupo terrorista?

D.J.: El terrorismo es un tema muy complejo de tratar debido a la hipocresía y al doble estándar con que lo trata occidente y en especial, Israel y los Estados Unidos.

Para mi algunas de las políticas de Hamas son completamente erradas e inaceptables, pero las valida la política norteamericana y la israelí. Ellos han impuesto la ley del ojo por ojo y diente por diente. Ahora bien, si aceptamos que Estados Unidos es el primer Estado terrorista de mundo, seguido de Israel, con sus políticas de exterminio físico y político y con sus armas de destrucción masiva, podemos aceptar que Hammas sea tratado como una organización terrorista. Pero si lo que hace Estados Unidos e Israel es aceptado y avalado por la comunidad internacional, Hammas tiene todo el derecho de actuar como lo hace.

Como ves el problema no es si Hamas es una organización terrorista, el problema es si nos ponemos o no todos de acuerdo acerca de lo que es el terrorismo y aplicamos las mismas reglas y sanciones para todos quienes ocupen el terror para conseguir fines políticos.

D.R.: ¿Cómo entender esta aplastante victoria? puede ser un voto de castigo por parte de los palestinos a Al Fatah por el poco avance en las negociaciones o una crítica al mal manejo de la ANP, considerando las numerosas acusaciones de corrupción al interior de la organización palestina?

D.J.: Para mi, tanto la política de Al-Fatah como la de Hamas son contraproducentes y negativas, pero el apoyo a Al-Fatah y a Hamas son legítimos y democráticos. Personalmente preferiría que los palestinos votasen mayoritariamente al FPLP, o a cualquier corriente verdaderamente de izquierda guiada por tendencias racionalistas y con claridad acerca de donde se ubica el verdadero enemigo, pero todos los votos, en este caso, son votos del pueblo palestino al propio pueblo palestino y así debemos interpretarlos, respetarlos y apoyarlos.

Quienes guiamos nuestros pensamientos sobre el camino que señala la razón y el humanismo de izquierda, soñamos con el establecimiento en Palestina de un Estado laico y democrático, sin discriminación de raza, color ni religión, que no cometa los mismos errores ni horrores de los sionistas. Por lo mismo, no es motivo de tranquilidad un triunfo tan aplastante de Hamas, que como yo lo entiendo, se asimilaría ideológicamente más a la UDI y al Opus Dei como versiones cristianas de un fundamentalismo religioso y político.

Sin embargo, la comprensión profunda de cómo se ha llegado a este momento nos hace valorar y respetar este pequeño terremoto político como una etapa necesaria de vivir para poder avanzar hacia una sociedad más justa y solidaria en donde nadie sobre. Lo más importante, en todo caso, es analizar y sacar las lecciones de este episodio y apuntar con claridad a los temas y a los actores que aparecen como los principales responsables de este episodio.

Es un poco de todo. Esta aplastante Victoria debe se interpretada como un rechazo generalizado hacia la política que ha llevado adelante Al Fatah en el plano interno Palestino, con un gobierno autoritario, excluyente y corrupto que se apoderó del gobierno palestino sin el más mínimo interés de incorporar a la toma de decisiones a importantes sectores del pueblo palestino que siempre fueron parte de la OLP y que no se sienten representados por el pensamiento único de Al Fatah.

Estos partidos, principalmente de izquierda, no supieron tampoco poner un límite claro a resignación que siempre mostraron hacia el autoritarismo de Al Fatah en virtud de la tan manoseada unidad nacional y aparecieron como cómplices, debido a su silencio y a su permanencia en la OLP, de una política sin destino impulsada por el liderazgo palestino de la época.

El pueblo palestino en general y los seguidores de estos grupos en particular, ante el debilitamiento progresivo de una oposición racional y progresista al gobierno palestino, desplazaron sus preferencias hacia el fundamentalismo castigando a Al Fatah, por su soberbia, su entreguismo egoísta y por la corrupción generalizada que amparó desde la autoridad nacional palestina; castigando, de paso, a la Izquierda Palestina por su incapacidad de reponerse de la crisis desatada con la firma de los acuerdos del 93 y por la incapacidad de ofrecer una alternativa a la política del Al Fatah. Castigando, por último, a quienes han avalado un proceso de paz que en 12 años solo ha significado para los palestinos una mayor represión tanto de Israel como del gobierno palestino y una consolidación de la injusticia, sin ningún avance concreto en cuanto a sus libertades políticas, al respeto a sus derechos humanos y nacionales y a su calidad de vida.

D.R.: El hecho de que Hamas haya optado por ir al parlamento ¿no es acaso un indicativo de que estarían dispuestos a usar la vía política y negociar?

D.J.: El hecho de que Hamas haya optado por ir al parlamento significa que están dispuestos a utilizar todas las formas de lucha para conseguir los objetivos nacionales del pueblo palestino.

Han aprehendido de sus enemigos que golpean mientras conversar y conversan mientras golpean. Quizá sea útil recordar la postura del Congreso Nacional Africano cuando decidió comenzar a negociar el desmantelamiento del sistema del Apharteid Sudafricano, planteando que se sentarían a la mesa como si no hubiera lucha armada, pero seguirían utilizando la vía armada como si no hubiera negociaciones.

Si uno observa lo que han hecho Estados Unidos e Israel, comprende que quizá sea ese el escenario que occidente le ha impuesto al pueblo Palestino para realmente poder avanzar hacia una paz justa y duradera en la región. Ya hemos aprendido, en 12 años de espera, que las negociaciones sin ningún tipo de presión no dan resultado y que no es correcto sentarse a una mesa de negociaciones con gobiernos como el norteamericano y el israelí, desarmados, frente a un enemigo que te sigue golpeando con uno de los ejércitos más potentes del mundo y sin respeto por nuestros niños, por nuestros ancianos, por nuestros civiles inocentes, ni mucho menos por el derecho internacional, ni por nuestros derechos.

D.R.: ¿Qué consecuencias puede tener el fin de la ayuda monetaria internacional a la causa palestina?

D.J.: La ayuda monetaria internacional no va a finalizar. Quizá finalice la ayuda de quienes quieren controlar la decisión política palestina y esa ayuda es absolutamente prescindible.

Cuando se formó la Autoridad nacional Palestina, todos los gobiernos, partidos y movimientos amigos encausaron la ayuda hacia los palestinos por medio del gobierno controlado por Al Fatah, lo que significó una disminución casi absoluta de la ayuda monetaria a los partidos de la OLP que estaban en la oposición y que antes recibían ayuda del exterior.

Esta ayuda que desapareció de un día para otro y que el Fatah, desde el gobierno palestino, nunca estuvo interesado en suplir debilitó a tal punto a la oposición que significó la casi desaparición de todos estos partidos y organizaciones que entraron en crisis y tuvieron que replegarse hasta reconstruir una fuerza propia capaz de mantenerlos con vida.

A diferencia de esos partidos, los fundamentalistas islámicos jamás han dependido de la ayuda de países occidentales, amigos de la OLP. Han logrado implementar redes impresionantes de asistencia pública y de apoyo al pueblo palestino con la ayuda desinteresada de los musulmanes esparcidos por la tierra, algo que la ANP no logró, desde la experiencia de El Líbano en la década del 70, ni con todo el apoyo oficial de los países árabes y de occidente que muchas veces condicionaron ese apoyo al tipo de decisiones políticas que tomaba la OLP, lo que la debilitó aún más en su rol de gobierno palestino.

No veo por qué hoy día eso podría cambiar. Hamas tiene formas de financiamiento autónomas y que no están mediadas por la corrupción que se daba en el interior del gobierno palestino desde los tiempos de la OLP y si los tratan de ahogar por esa vía lo único que van a conseguir es fortalecerlo más.

D.R.: En entrevista con Miguel Díaz, presidente de la Federación Palestina en Chile, él señaló que esta victoria en el parlamento era un golpe para la política norteamerica e israelí, incluso mencionó – en el mismo contexto- que en el mediano plazo se podría hablar del comienzo del fin de Israel, dada las posturas rígidas de la organización política armada ¿Estás de acuerdo?

D.J.: Comparto una parte de ese análisis, pero es importante recalcar que a las estructuras oficiales palestinas en todo el mundo han sido cómplices de la política y de los métodos de Al Fatah y les hace falta desarrollar una importante capacidad de autocrítica. La Federación Palestina de Chile siempre se ha subordinado a los dictados de Al fatah, es cómplice en alguna medida de la bancarrota ideológica y política de la ANP y no es representativa del pensamiento de la comunidad Palestina en Chile. Comparte varias de las falencias que han terminado por debilitar a Al Fatah y han sido cómplices, también, de todos los errores de los que el pueblo palestino se cansó. Creo que a nivel nacional al pueblo palestino le hace falta un cambio significativo del tipo y de la calidad de los liderazgos en todo el mundo.

D.R.: ¿Reconocer la existencia de Israel es reconocer la no existencia palestina necesariamente?

D.J.: No para nada. Eso es como reducir e conflicto a la discusión teológica de si dios le regaló esa tierra a algún pueblo o si ese dios no es el verdadero y es el dios de los musulmanes el que dice la verdad. Ese tipo de discusión no se va a resolver ni en 5000 años más y no tiene sentido ni destino.

Por lo tanto, yo creo en la necesidad de superar esos discursos teológicos y atrevernos a mirar el futuro entendiéndonos como iguales, apostando a construir un estado binacional en donde convivan sin ninguna discriminación todos los cristianos, judíos, musulmanes, agnósticos y ateos que quieran vivir en y luchar por una nación Palestina-Israelí de carácter laico, democrático, con justicia social y respeto por los derechos humanos.

Para ello va a ser fundamental que en la sociedad israelí y en la palestina, se fortalezcan los discursos y las posiciones de izquierda, humanistas y laicas, cosa que por ahora, se ve difícil de materializar pero que en el futuro será una realidad.

D.R.: Y cómo observas tú a la comunidad Palestina en torno a los acontecimientos en Palestina ¿está dividida en torno al nuevo liderazgo?

D.J.: Por supuesto que sí. Ningún pueblo en el mundo tiene una opinión única frente a sus liderazgos, la discusión que hay que dar es si esos liderazgos son realmente democráticos, participativos, integradores, abiertos a la crítica y a la autocrítica o si siguen pensando un mundo árabe solo con dioses, profetas y caudillos, que nunca se equivocan hasta que se mueren y son reemplazados por otros igual de soberbios y autoritarios que se creen dueños de la decisión y del alma del pueblo palestino.

2 thoughts on “PALESTINA Y EL TRIUNFO DE HAMMAS.

  1. Estoy de acuerdo con gran parte de tu analisis, principalmente referente a formar consciencia sobre el estado binacional con derechos iguales para todos.
    Sin embargo también es importante dejar surgir la cultura que estos pueblos han llevado, con su desarrollo evolutivo normal.
    Si nuestro objetivo es occidentalizar el pensamiento político de los árabes en general, creo que a corto plazo estamos entrando a una batalla practicamente perdida. Y eso es porque los mismos grupos de izquierda palestina no han podido escapar de esa costumbre de invocar a dios, a profetas y caudillo.
    Pero eso es natural…
    Talvez el sueño «occidental» de una Palestina laica es solo eso: un sueño.
    Pero no nos confundamos. Hace ya algunos siglos el mismo Saladino le ha otorgado libertad de culto en Palestina con el tratado de paz con Ricardo I (llamado «Corazón de León»).
    Así que tampoco le encuentro fundamentos en pensar que con Hamas, los demás pensamientos no tendrán su espacio. De hecho me parece que Hamas tiene también entre sus filas parlamentarios cristianos.

  2. Estimado Maktub:

    Las categorías de Occidente y Oriente son convenciones basadas en prejuicios y nomenclaturas racionales que de nada sirven a este análisis.

    No se trata de occidentalizar el pensamiento del mundo árabe. Se trata más bien de pretender que cada variable constitutiva de la realidad de los pueblos ocupe el espacio que le corresponde. Nada más ni nada menos.

    En este contexto, la evolución de la especie, en todos los terriorios ha ido de las religiones politeistas locales a las politeistas regionales.

    Luego de las politeistas regionales a las politístas imperiales. Más tarde, de las politeistas imperiales a las monotistas con pretensiones universales de validez , para llegar, en la evolución del pensamiento humano, mucho tiempo después, a asumir el desafío de valerse por su propia razón. Esto ha abierto los caminos posibles para la búsqueda de la verdad.

    El mundo árabe no está ajeno a esta evolución y, tarde o temprano, las religiones, los dioses, sus profetas y los causillos que sustentan su poder en el nombre de dios, serán reemplazados por sociedades más laicas, en donde la religión, si bien no desaparecerá, será desplazada, en una serie de temas, por la razón y el respèto a la libertad.

    La política es una de esas áreas y solo es una cuestión de tiempo. No estoy en contra de Hammas pero creo que no es bajo esa mirada que lograremos construir un mundo de paz.

    Un abrazo fraternal.

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