Entrevista en The Clinic: Compañero Alcalde

Daniel Jadue en Recoleta juega de local. El alcalde electo de la comuna nació y vivió toda su vida en Recoleta. Se tiró tres veces a la alcaldía, y a la tercera ganó. Dice que lee El Mercurio, La Tercera y The Clinic, aunque acusa a los primeros de mentirosos por haber ocultado su campaña en las encuestas. Por eso, para lo que todos fue una sorpresa, para él fue un proceso natural. Ni siquiera le sorprendió el triunfo de la Tohá o la Pepa Errázuriz o la Maya Fernández en sus feudos. “Yo confío en mi pueblo, ¿cómo Josefa no le iba a ganar a Labbé?”.

¿No estás sorprendido de haber ganado?

-No, incluso gané varias apuestas.

Muchos medios publicaron encuestas donde aparecías como perdedor.

-Eso pasa cuando tenemos medios que más que informar buscan inducir la realidad a través de encuestas que están manipuladas y que finalmente siempre se terminan dando contra un muro. Para quienes conocemos la realidad y no la manipulamos, esto no fue una sorpresa, sino que fue lo que tenía que pasar. Son más esas mentiras las que me han convertido en una sorpresa.

Se dijo que la abstención iba a beneficiar a la derecha, pero en este caso te benefició a ti.

-La abstención beneficia a los que no cumplen. Se dice que si la derecha hubiera ido unida, nosotros no hubiéramos ganado, pero yo no soy partidario de ese análisis. Esta candidatura representaba el cambio, además de la identidad comunal. Era una oportunidad de un cambio verdadero.

¿Te sientes parte del triunfo de la Concertación?

-Yo no soy de la Concertación. Soy cara del triunfo del Partico Comunista que casi duplicó su número de concejales y aumentó en un 50% su número de alcaldías.

Pero estás con el apoyo de la Concertación.

-Pero eso es distinto, hay una diferencia fundamental entre acuerdos programáticos y un acuerdo por omisión. Aquí no se trabajó un proyecto en común ni con la Democracia Cristiana ni con ninguna de las fuerzas que nos apoyaron, que además fueron muy diversas.

¿Y no se presta para confusiones que aparezcas en una foto con Michelle Bachelet?

-No, esa es una conclusión completamente interesada. Aquí los mismos partidos de la Concertación fueron los que dijeron “mira, la forma de comunicar más rápido que tú eres el candidato que vamos a apoyar es aparecer con autoridades distritales”. Pero de la misma manera que hubo fotos con Bachelet, aparecí con Arrate, Tomás Hirsch, con MEO. Entonces las lecturas que tú haces son intencionadas e interesadas en algo que no tiene que ver con la realidad.

¿Y según tú, cuál es mi interés y mi intención?

-No sé po. Eso te lo puedes preguntar a ti. No sé cuáles son tus intereses, pero claramente yo no iba con Bachelet, pero la gente de la Concertación sí me apoyaba, además de la gente del Pro, del MAS, y el próximo año si tú me preguntas cuál es mi candidato, mi candidato es el programa.

¿Esos rostros de la Concertación ayudan a tranquilizar a la gente a quien le da miedo votar por las comunistas?

-Esos son prejuicios que no tienen que ver con el apoyo o no apoyo con la Concertación, yo no dejo de ser comunista por aparecer con Bachelet. Me como a las guaguas con la Bachelet al lado o sin la Bachelet al lado

LA DISCORDIA

Siempre a los comunistas les preguntan qué opinan de Cuba. ¿Qué te parece eso?

-Cuando la derecha se queda sin argumentos nos lleva a realidades que no corresponden discutir. Yo le preguntaría a la UDI qué opina de los pedófilos en la Iglesia Católica. O qué opina de la homosexualidad de Jaime Guzmán.

Pero no es sólo la derecha, hace poco Ignacio Walker, Presidente de la DC, dijo lo mismo en Medianoche (TVN).

-Sobre lo que dice Walker, me gustaría que le preguntaras a él.

Te lo digo porque, en vista de las presidenciales, la DC se ha mostrado reacia a generar acuerdos con el PC.

-Mira, yo encuentro que hay mucho espacio para armar un acuerdo con cualquier fuerza que quiera avanzar. Si alguien no quiere avanzar en eso, es problema de cada fuerza política. Yo pienso que para avanzar en la democratización del país, en una nueva Constitución, hay espacio. En la recuperación de los recursos naturales, hay espacio. En restituir los derechos naturales, creo que hay espacio. En saber si Dios existe o no, no sé si hay espacio, pero no sé qué tan relevante sea eso para un acuerdo de gobierno.

¿Cómo se proyectan las futuras candidaturas de los rostros jóvenes del PC para las parlamentarias?

-Sin duda Camilo (Ballesteros), la Camila (Vallejo) son potenciales diputados en cualquier distrito y más que rostros jóvenes, yo hablaría de dirigentes valiosos que han sabido representar las aspiraciones sociales de Chile. Quizá tienen más cualidades para ser representantes que los que hoy se niegan a legislar sobre lo que toda la gente quiere. No veo por qué no.

A raíz de los pactos con el PPD y el PR, ¿crees que hay una izquierdización de la Concertación o una moderación de la izquierda?

-El antinomio de izquierda y derecha me parece muy simplón para analizar los hechos. Por ejemplo, ¿es de izquierda garantizar educación gratuita y de calidad? Porque en Alemania hasta la derecha lo propone. El antinomio izquierda-derecha solo sirve para definir a los que son partidarios del cambio versus aquellos que son partidarios de la continuidad. No sirve para definir programas. No hay un texto sagrado de la izquierda, la izquierda se mueve de acuerdo a condiciones objetivas, otras subjetivas. Hay hoy incluso algunos que quieren irse al cerro a hacer la lucha armada.

¿Y tú no quieres hacer la lucha armada?

-Mira, el PC y algunos de los pensadores más importantes de las teorías de izquierda nunca defendieron la vía armada como forma de acceso al poder. El PC en Chile no es partidiario de eso, sí como método de defensa de un proceso revolucionario o como forma de salida de una dictadura militar, que es un derecho universalmente conocido. A mí me da risa cuando veo a la UDI apoyando a los rebeldes libios. Uno podría preguntar, bueno porqué el Frente Patriótico entonces es tan cuestionado si hace lo que hacen hoy los rebeldes libios y todos los aplauden a ellos. Y eso muestra la hipocresía y el doble estándar. Y yo creo que los derechos universales valen en todas partes. Y el derecho a la rebelión es un derecho universal.

EL ESPERMIO COJO

Daniel Jadue entró a la Universidad Católica a los 16 años. Estudió cuatro años arquitectura ahí hasta que llegó 1987, y participó de una toma de su facultad en apoyo a las manifestaciones de la Universidad de Chile que dejaron grabado en la historia la frase “Qué se vaya Federici”, el último rector designado de la dictadura. “Una vez que lo sacamos, no pude seguir estudiante en la Católica. Estuve un tiempo afuera y el ’92 terminé la carrera en la Chile”.

¿Pero por qué entraste a la universidad tan temprano?

-Soy el espermio cojo de la familia. Nací fallado. Me operaron desde muy chico. Estuve los primeros tres años de vida en un hospital. Y cuando salí, parece que había aprendido muchas cosas. Cuando llegué al jardín infantil, me pasaron rápido de curso y ahí seguí adelantado. Estaba con 15 años en cuarto medio.

¿Y no te molestaban por ser tan chico en la universidad?

-Fue fuerte, me agarraban pal hueveo. Me hacían bullying, pero en esa época no se llamaba bullying, se llamaba matonaje, jaja. Todavía me acuerdo de algunos amigos que la primera vez que me celebraron un cumpleaños en la universidad me preguntaron “¿Qué edad cumpliste” y yo les decía que diecisiete. “Yapo hueón, ¿qué edad cumpliste?” “Diecisiete”. Y ahí me dijeron que me devolviera pal colegio por cabro chico.

¿Ya estabas en el PC?

-Entré a militar primero en organizaciones palestinas. Estuve muy cercano a la religión hasta que vi la luz roja.

¿Siempre contra el capital?

-No, fue una evolución. Yo entré a la política por el tema de Palestina. Y empecé a estudiarlo, y me fui pa atrás. Y llegué a 9.000 años antes de nuestra era y en la medida en que me fui pa atrás, fui entendiendo el tema. Llegó un minuto en que caí de cajón en un pensamiento que si bien no era ateo, no era religioso. Y terminé convirtiéndome en un hombre de izquierda porque era lo único que me daba respuestas ante las cosas que me inquietaban.

FÚTBOL Y POLÍTICA

La Josefa Errázuriz hará una consulta para cambiar el nombre de la calle 11 de Septiembre. ¿le cambiarías el nombre a alguna calle de Recoleta?

-Me han hecho solicitudes. Por ejemplo, un cabro en la campaña me dijo que votaba por mí si me comprometía a cambiarle el nombre al estadio de Recoleta que se llama Leonel Sánchez. Y le dije no, gracias…

¿No te gusta la U?

-Es que no se trata de eso. Yo me comprometí a hacer un plebiscito para que la comuna de Recoleta decida cómo quiere que se llame su estadio. Y él me miró y me dijo: “Tiene toda la razón, voy a votar por usted”.

No dijiste de qué equipo eres.

-La verdad, si me metes en un ascensor con una pelota de fútbol, yo no le pego. Nunca he jugado fútbol, es mi gran frustración. No me gusta el fútbol, nunca me ha interesado, el único equipo que por razones más políticas yo sigo es Palestino porque representa un símbolo de la lucha de liberación nacional del pueblo palestino. Surgió en un minuto en que había una campaña internacional para que el concepto de lo palestino desapareciera de la faz de la tierra, y extrañamente no nació allá, nació aquí en Chilito.

¿Tuviste algún problema con la comunidad palestina por militar en el PC?

-Sí. Pero no sé si hablar de la comunidad. Con algunas personas. Hay gente que siempre me ha respetado como soy, otros que no respetan el pensamiento de izquierda. Tengo las mismas diferencias con la comunidad sionista. La verdad es que tengo las mismas diferencias con mi familia. Ellos llevan, ¿cuánto? 45 años esperando que yo madure.

¿Qué problemas tuviste?

-Los mismos que tienen en todo Chile los comunistas: discriminación, desconocimiento, prejuicio, ignorancia. Pero eso no es un problema de los palestinos, es un problema de Chile. Vivo en un país donde durante mucho tiempo fue muy difícil ser comunista. Bueno, los que lograron sobrevivir. Cuando tú no dices que eres comunista y discutes ideas, todos te encuentran la razón en todo. A los comunistas les cuesta encontrar pega. Y si te va bien, te aburrís de que te digan “ah, pero es que tú no tení el perfil del comunista”. ¿Qué mierda es esa hueá?

¿Te han dicho que tení el perfil de comunista?

-No, pero es que son tonteras. Yo me miro al espejo y me doy asco, tengo arcadas. Soy comunista hasta la médula. Yo me miro al espejo y me asusto. Siempre digo que no como guaguas, yo como guagüitas.

 

Entrevista de Romina Reyes, fotografias de Luis Hidalgo, para The Clinic